EL MAESTRO
De la Sierra de
Huelva
al corazón de Sevilla
Veinticinco años cortando el mejor jamón de bellota del mundo. Una sola obsesión: hacerlo bien.

Rufino Muñiz Antúnez
Fundador y Maestro Cortador
No soy un tendero convencional. Soy un especialista que conoce el jamón ibérico desde su origen — desde la encina, desde el animal, desde la sal —. Íberu nace de eso: de la convicción de que el mejor jamón de bellota del mundo se merece un intermediario que entienda lo que vende.
Mi compromiso es ofrecerte el mejor corte del mundo con la cercanía y la pasión de quien ama su tierra.
01. El origen
La Sierra de Huelva no se aprende. Se vive.
Nací y crecí en la Sierra de Huelva, donde el cerdo ibérico no es solo una industria, sino una forma de vida. Mi entorno desde la infancia ha sido la dehesa: las encinas, la bellota cayendo en otoño, los cerdos ibéricos en libertad, las matanzas, las bodegas frescas bajo las casas.
Lo que para otros es un producto exótico, para mí es la primera memoria. Por eso, cuando pruebo una pieza de jamón de bellota, no estoy juzgando un alimento: estoy reconociendo —o no— el sabor de mi tierra.
02. El Legado
Veinticinco años en la élite del ibérico.
He dedicado 25 años de trayectoria a Cinco Jotas, desempeñando roles críticos desde el control de exportación hasta la maestría como Supervisor de Producción.
He liderado equipos de profesionales en el arte del corte a cuchillo y supervisado miles de piezas de jamón ibérico para su envío a los mercados más exigentes del planeta. Cuando hablo de calidad del ibérico, hablo del estándar que se exige en Tokio, en Nueva York o en una mesa de Sevilla. El listón es el mismo.
03. La Misión de Íberu
Tienda de jamones en Sevilla.
Sin intermediarios.
Con Criterio.
Lo aprendí en la dehesa de niño y lo he confirmado en veinticinco años cortando, exportando y supervisando jamón de bellota para los mercados más exigentes del mundo. Cuando una pieza llega a mi mesa, llega porque me he comprometido con ella.
Cuando eliges íberu, compras 25 años de oficio, rigor y respeto absoluto por el producto gourmet ibérico. Y compras también la garantía de que detrás de cada jamón de bellota hay un nombre y un apellido respondiendo por ella: el mío.
COMPROMISO DE LA CASA
Lo que firmo en cada pieza
Tres compromisos que aplico personalmente a cada jamón de bellota, paleta o embutido que sale de íberu.
Selección personal
Si una pieza de jamón ibérico no me convence a mí, no llega a tu casa. Sin excepciones, sin "casi".
Tiempo, no atajos
Cada pieza ha esperado el tiempo que el ibérico de bellota exige: 36 meses como mínimo, hasta 48 las grandes reservas.
Estándar internacional
El mismo criterio que aplicaba certificando piezas de jamón ibérico para Estados Unidos lo aplico hoy con cada cliente.
EMPIEZA POR AQUÍ
Prueba el criterio.
No el marketing.
El lote degustación reúne cuatro de los ibéricos de bellota que firmo personalmente. Servido en lonchas a cuchillo, listo para abrir y entender de qué hablamos.